viernes, 14 de diciembre de 2007

Rectificaciones

Os escribo por una cosa que puse el otro día, y quería rectificar. ¿Porque no lo borro? Podría, pero mi intención es que lo que escriba, ahí se quede.

Lo que quería rectificar es lo de mis decisiones en el camino de Santiago. Vale que las cosas no me han salido como esperaba (o mas bien como deseaba). Pero no cambio ninguna de las decisiones que tome en el Camino. Todas fueron muy meditadas y sabia (y ahora mismo también se) que fueron las correctas. Así que nada de tirarse por un puente.

En ese sentido, mis decisiones fueron arriesgadas y valientes. En este punto, quisiera decir una cosa a tenor de lo que escribieron Chufo y Laura:

chufo dijo...
bueno, yo creo que el miedo es un atributo de los valientes, pero eso es ya una
teoría mía y como estoy casi tan tarado como tu tampoco es plan de ponerme a divagar sobre el tema.
abrazos

Laura dijo...
Estoy con Chufo, no creo que el miedo sea una característica de los cobardes. El miedo negativo, para mi, es el paralizante, el que te impide hacer cosas, el que te supera,te condiciona y te bloquea.

Pero hay un miedo enriquecedor, que es el que te hace plantearte objetivos nuevos (miedo al conformismo), el que te empuja a descubrir la verdad(miedo al engaño), el que te motiva a ser mejor, a superarte, y eso no me pega de alguien cobarde. No es cobarde sentir miedo, sino hacer lo que te dicta.

Sobre el miedo:
Todo el mundo tiene miedo, eso es evidente. Sea valiente o cobarde.
Con lo de que el miedo es un atributo de los cobardes, me refería a la hora de tomar decisiones.
Hay gente, que por miedo al cambio, al sufrir, al que
dirán, a la soledad... por lo que sea, deja que ese miedo le guíe. Esa gente no es valiente. Y creo que el miedo no es positivo nunca.

El miedo al conformismo es
inconformismo, y para mi eso no es miedo. El miedo al engaño te puede hacer no confiar en nadie, y eso no es positivo (hay que ser prudente, nunca miedoso)

Tampoco creo que sea atributo de los valientes. Para mi los valientes no tienen ese miedo a las decisiones (por muy difíciles que puedan ser), ni al cambio (mi abuelo decía que el hombre es un animal de costumbres, y los cambios dan miedo). Valoran el riesgo, son prudentes, pero toman decisiones.

Mi problema en la actualidad es en donde esta el limite en ser valiente o ser temerario. En donde esta la linea entre ser un osado, o un loco.

Esta nueva rayada no va dirigida contra nadie, ni intentaba responder a Chufo o Laura (cuyas opiniones merecen todo mi respeto), simplemente os expongo mi punto de vista.

Con Dios

Chufo... ¿ocioso?

En vista del rumor que corre por el aire, de que el Chufo esta siempre ocioseando (cosa que no es verdad, lo que hace es organizarse muy bien el tiempo), el otro dia recibí este curioso poema.

Menudo artista el Sr. Fanfaria.


Con Dios

-...y dondé está chufo, pues?
se ha ido de vacaciones.
el fanfarria, como ves,
está cada dos por tres
tocándose los cojones

- joder con fuertes vicente!
qué bien que vive el fanfarria!
éste coge y de repente,
con dos días libres y un puente
se monta el viaje a la alcarria!

- explícanos chufo, anda,
de dónde sacas las pelas
pa estar siempre de parranda,
sea en parís o en holanda,
sea en brujas y en Bruselas!

León

Buenas a todos.

El finde pasado (7/12/07) estuve (estuvimos) en León viendo a Pablito.
La idea era pasar allí el finde en plan tranqui, relajado, hacer un poco de turismo, comer y beber bien, lo típico.

Pues allí nos fuimos. Yo quede con Elena a las 18:30 en casa de sus padres. Y a las 18:30 allí
estaba. Remarco este hecho por la inmerecida fama de impuntual que tengo, producto de mentes perversas y retorcidas, dado que soy un tipo bastante puntual.

Pues eso, la recogí, recogimos a Marcos y nos fuimos camino de Segovia. Quedamos con Javi a las 20:00 en Aupisa. Y a las 20:01 le recogimos (nuevo hecho este que recoge mi gran puntualidad, podríamos decir incluso)

Total, que entre unas cosas y otras, llegamos a León a las 23:00. Allí nos esperaba Pablito. A los 15 minutos llegaron Quini y Pilar, y allí vimos a Santi y Elena.
Nos fuimos a cenar unas tapas y unas pizzas (lo típico de León), y a tomar unas copas y echarnos unas risas.

Muy bien, estuvo muy divertido, aunque yo estaba algo cansado del viaje. Siento no tener documentos gráficos de esta noche, pero me deje la cámara en el coche.
De la noche, para recordar el "puntillo" que se agarro Elena. Empezamos a beber cervezas como si fuesen gratis (y casi lo eran, copas de cerveza por 1,21€) y Elena intento seguir el ritmo. Pero ese ritmo de borrachos es muy peligroso si no estas acostumbrado, y a mitad de noche la paso factura. En el ultimo bar que estuvimos, estábamos todos hablando o haciendo el tonto, y Elena sentada en una silla medio dormida (si no dormida entera)
Me jode no tener fotos de esto, porque luego decía que tampoco iba tan mal (no comment)


El día siguiente, levantarnos, ducha, desayuno (tortitas en un sitio típico de allí, excelentes) y fuimos a ver el sitio donde trabaja Pablo.
Él trae Carbón de Gijón, para una central térmica. Impresionante.
En pleno siglo 21, con todo tan tecnológico, no me
imaginaba que existiesen ese tipo de centrales aun. Funciona quemando el carbón, convirtiendo el calor en energía eléctrica. Es muy impresionante, queman 6000 toneladas de carbón al día.
El hecho de como funciona me parece una obra de ingeniería increíble (y todo pese a que tiene 60 años). Pero todo esto es bastante curioso, ya que por ejemplo, Pablo trae el Carbón de Gijón, que viene de Australia.
Es como la aeronáutica. Me parece increíble como puede levantarse un avión que pesa... ni idea de cuanto pesara un avión, pero me parece increible.


Pero bueno. Al final lo que iba a ser una excursión de un rato, se alargo casi 4 horas (de 12:30 a 16:30)


Y ahí acabo mi finde en León, ya que tenia fiesta en Galapagar y según termino la visita me volví para Madrid (solo y sin amigos)
Pero pese a la paliza, mereció la pena.

Desde aquí agradecer a Pablo su hospitalidad, pese a que me hiciese dormir en la únicahabitación que no tenia calefacción ;-)

Con Dios.

domingo, 9 de diciembre de 2007

Tenis 2

Pues he vuelto a jugar con Raúl hoy (9/12) Y he vuelto a perder. 7-5 y 6-3

El partido en si, iba ganando 5-3 y me he puesto a darle vueltas a la cabeza. Y me he ido del partido totalmente. Tanto, que he perdido el set y el partido. Un puto desastre.

Lo peor, he vuelto a perder los papeles, y esta vez me he cargado la raqueta. Estupendo si. Mas o menos como el partido de basket, me pongo a darle vueltas a la cabeza y pierdo los papeles.

Pero es curioso, en ese momento, he tomado una serie de decisiones de futuro. De que quiero y que voy a hacer (os ireis enterando).
Subido en una bici tome una serie de decisiones (que al final para lo que me han valido, mejor me hubiese sido decidir tirarme por un puente) y ahora con una raqueta, nuevas decisiones.

Lo que es evidente es que si no estoy concentrado, en la vida voy a volver a ganar a Raúl, pero bueno.

Mis felicitaciones estimado (al Cesar ...)

Con Dios